domingo, 14 de junio de 2015

Bienvenidos, ciudadanos

Toda vez que es seguro que estáis a punto de cometer alguna infracción del Código de Justicia, antes de que sigáis leyendo tenéis derecho a saber que de momento ya os han caído 20 años y que además en Mega-City Uno no existen circunstancias atenuantes para los infractores de la ley.
Por cierto, tampoco se admiten rehenes; así que soltad de inmediato al puto bicho que acabáis de enganchar del pescuezo si no queréis que os caigan otros veinte más.
 
El Juez Dredd nunca ha sido un personaje demasiado conocido en nuestro país. Básicamente, lo único que se ha publicado hasta ahora son sus primeras (y primerizas) historias de finales de los setenta y principios de los ochenta. Con la honrosa excepción de la saga de presentación del Juez Muerte y la Juez Anderson, y la reciente publicación de la Guerra del Apocalipsis y la Blockmanía, sus mejores y más elaboradas sagas permanecen hasta hoy inéditas y desconocidas en España. Y al ritmo de publicación que lleva la buena gente de Kraken, me temo que aún quedan bastantes años para que acaben viéndose por aquí, aún cuando resulte muy de agradecer la publicación íntegra y cronológica que están haciendo de todas las historias del personaje, al estilo de las mejores Bibliotecas Marvel, a pesar de que lo hagan sin título ni numeración individual de las historias, fechas de publicación, créditos, artículos explicativos, etc.
Y es que las BM, además de económicas, estaban muy bien hechas.
 
Lo peor de esta historia, al menos en lo que a nosotros nos afecta, es que ese tradicional desconocimiento que se ha producido, ha conllevado la ignorancia casi absoluta del descomunal trabajo que durante años lleva haciendo Carlos Ezquerra, su diseñador gráfico y con total seguridad uno de los más grandes creadores que han existido nunca en nuestro país. A sus 67 años, y con una vigencia y un dominio total de la narrativa en un cómic, cada vez que Ezquerra se encarga de realizar una nueva saga de Dredd, invariablemente sitúa el listón a una altura imbatible para todos los polluelos que vienen detrás.
Al menos los británicos sí le saben apreciar su enorme talento, lo cual supongo que le debe resultar bastante reconfortante. En mi caso particular, me gustaría saber expresarme mejor para poder agradecerle, aunque sea mínimamente, todos los buenos ratos que su imaginación me ha hecho pasar durante todos estos años; pero nunca sé muy bien qué decir en estos casos. Lo único que ahora se me ocurre es mandarle un fortísimo abrazo y desearle todo lo mejor.
 
Imaginándome que esta mayoritaria falta de conocimiento se refiere no sólo al personaje, sus historias y autores que trabajan con él, sino incluso a todo lo que ahora mismo se está cociendo en el 2000 AD y el Megazine, nuestra idea inicial es ir poniendo al día a todos los que sepan poco o nada sobre el personaje y sientan algún interés por él, y al mismo tiempo, tratar de dar un poco de canchita a aquellos que lo manejen mejor que nosotros para que aporten sus puntos de vista, si es que en algún momento les apetece hacerlo.

¿Qué es el Juez Dredd? ¿Causalista o finalista?

Con esta ingenua perspectiva en mente, mi (brillante) pensamiento inicial es el de empezar con un comentario más o menos genérico sobre el personaje y el universo en que se mueven los Jueces; y después, entrar ya directamente en materia y tratar de ir dando vidilla a sus grandes sagas y acontecimientos más trascendentes. La idea es hacerlo cronológicamente, siguiendo la continuidad establecida por el inimitable John Wagner, su padre literario y guionista desde hace más de 30 años a la sombra del personaje.
 
De entrada, a efectos de esa continuidad, y para que os hagáis una primera idea de lo diferente que es esto de los cómics americanos que estamos más acostumbrados a leer, lo primero que tenéis que tener en cuenta es que los tebeos del Juez Dredd avanzan en tiempo real. Es decir, que las historias actuales de Dredd que se han publicado en este año 2015 están transcurriendo en el año 2137, por lo que Dredd lleva más de 55 años de servicio activo y se encuentra muy cerca de los setenta años de edad, bastante más viejo y más sabio que la primera vez que se presentó a los lectores en 1977, en el Prog. 2 del 2000 AD, situado cronológicamente en el año 2099.
 
En todo caso, lo peor que os puede pasar por soltar de vez en cuando vuestras habituales perlas en este blog (mientras siga activo, por supuesto) es que os caigan cinco años en un maravilloso Isocubo por haber contribuido a fomentar lecturas perniciosas. Y no empecéis otra vez a protestar, que mucho peor sería pasarlos en un triste y oscuro Psicocubo.
Como dirían los Python, hay que mirar siempre el lado alegre de la vida.
 
La Placa Rifa !!!!!!!
 

3 comentarios:

  1. Aun a riesgo que de que me pueda caer un lustro en los isocubos, pienso que sois un poco duro con esta primera etapa de Dredd publicada en España. Añadiría a la lista de clásicos: El retorno de Rico, La tierra maldita, El día en que la justicia murió y El niño juez. Ahí es nada, por algo se le llama el Dredd clásico. Un saludo y ánimo con éste blog, que ya promete mucho!

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    2. Eres un crack. Pero que sepas que te han caído dos años en los psicocubos de acuerdo con la ley mordaza del Código de Justicia de MC-1.
      Te explico. Hablando siempre desde mi punto de vista, nunca he dicho que sean historias malas. Ni siquiera lo pienso. Lo que sí creo es que son primerizas porque tenían que serlo. Ten en cuenta que se estaba creando un personaje y un universo, y eso no era posible hacerlo de la noche a la mañana. Hubo que experimentar, mover al personaje, probar con diversos géneros, etc.
      Pero eso no quita que te hayan caído dos años. Espero que no reincidas.

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