sábado, 29 de agosto de 2015

Ciudad de los Condenados

Ciudad de los Condenados, o Ciudad de los Malditos, a gusto del consumidor, se publicó desde Noviembre de 1984 hasta Febrero de 1985, abarcando los catorce episodios que aparecieron entre los Progs. 393 a 406 y comprendiendo un total de 93 páginas.
 
Desde mi punto de vista, lo primero que habría que decir sobre ella es que es una macrosaga fallida en muchos aspectos, concretamente en todos los que se refieren a su proceso de elaboración.
Y sin embargo, a la hora de evaluar su resultado final, también me parece justo decir que es una historia que contiene imaginación por un tubo, que tiene un final lo suficientemente abierto como para quedarte con ganas de saber lo que sucederá en un futuro, y sobre todo, que es además un ejemplo perfecto de lo que se conoce como Mega-Epics al referirse a Judge Dredd. Es un clásico. Ya en su época, tuvo la repercusión suficiente como para que Titan decidiera recopilarla en tomo apenas un año después de que hubiera concluido su publicación en el 2000AD. Y haciéndolo además con portada de Bill Sienkiewicz.
El mayor problema que desde mi punto de vista tuvo Ciudad de los Condenados fue su dibujo. O parte de su dibujo, mejor dicho. De acuerdo con lo que se les había comunicado por McManus, Wagner y Grant la escribieron teniendo en mente a Steve Dillon y Ron Smith como únicos encargados de dibujar toda la saga. Sin embargo, Dillon apenas consiguió llevar a cabo la mitad de los episodios que tenía previstos (ep. 1, 5-7, 12-13), cumpliendo más o menos Ron Smith con los que le habían asignado (ep. 2-3, 10, 14), y teniendo que acudirse para cumplir el resto de entregas a Ian Gibson (ep. 8-9), que se adaptó como pudo a una historia que no tenía mucho que ver con lo que le gustaba dibujar, y al prescindible Kim Raymond (ep. 4 y 11) del que juraría que nunca más volvió a dibujar nada de Dredd después de aquello. Alan Grant tampoco es que guarde un buen recuerdo de su paso por la serie, por decirlo de alguna manera.
Además, no fue sólo que Dillon no consiguiese entregar a tiempo, sino que incluso varias páginas de uno de los capítulos que ya tenía dibujados se perdieron, debiendo volver otra vez a dibujarlas para poder cumplir a tiempo, lo que alteró todo el turno rotatorio e hizo entrar a Gibson en el proyecto.
 
En el apartado del guion la historia quedó bien, pero yo diría que casi de chiripa. Me explico: inicialmente estaba planteada como una macrosaga de seis meses y más de 20 episodios de duración, y sin embargo, al final se quedó en poco más de la mitad. Oficialmente, la cuestión fue que a medida que Wagner y Grant avanzaron en la historia, empezaron a sentirse incómodos con el tema de los Viajes en el Tiempo, así que más o menos hacia la mitad de la saga, decidieron acortarla a los catorce episodios en que finalmente quedó. Mi impresión personal, viendo historias con viajes en el tiempo que luego escribiría John Wagner en solitario (Dead Reckoning, Fog on the Eerie, o incluso las recientes Dead Zone y Breaking Bud, que igualmente tienen mucho que ver con el tema de los viajes en el tiempo), es que fue Alan Grant quien más hizo de los dos porque Ciudad de los Condenados acabase antes de lo que inicialmente estaba previsto.
 
Ahora bien, a pesar de todas estas cosas que es obligado mencionar para que cada uno pueda hacerse su composición de lugar, la saga me parece que al final estaba bien hilvanada y tenía buenas bases argumentales. Sin contar con lo bien dibujados que estaban los episodios de Steve Dillon y la buena ambientación que transmitían los episodios de Ron Smith, es además innegable que la saga tenía otras dos bazas para engancharte: por un lado, el regreso de la Juez Anderson a un papel protagonista, y por otro, el nuevo paso adelante que se daba en la trama del Juez Niño, esta vez con el desenlace de la saga, revelando la verdad que existía detrás de la profecía del Juez Feyy y la correcta interpretación de la misma.
 
La historia aparecía situada en el año 2107, es decir, unos tres años después de la expeditiva ejecución de Owen Krysler llevada a cabo en Ángeles del Destino, y comenzaba con la Juez Jefe Hilda M. McGruder informando a Dredd y Anderson de que los científicos de la Tek Division habían logrado construir la primera máquina del tiempo, un prototipo cuasiexperimental denominado Proteus, en claro homenaje al Viaje Alucinante de Richard Fleisher, todo un clásico, evidentemente. De hecho, si lo piensas un poco, el mismo nombre de Proteus resulta ser un verdadero clásico para cualquier viaje fantástico que se precie de serlo. Por poner otro ejemplo, en Operación Proteus, una de mis novelas favoritas de Viajes en el Tiempo, James P. Hogan también utilizaba la misma denominación para su máquina del tiempo.
Ante las posibilidades que abría la tecnología descubierta, la trama se planteaba cuando McGruder ordenaba a Dredd y Anderson utilizar la Proteus para viajar trece años hacia delante en el futuro y averiguar la verdad sobre las profecías del Juez Feyy acerca de la destrucción de Mega-City Uno en el año 2120. Con Owen Krysler, el supuesto salvador de la megaciudad, fallecido, McGruder buscaba soluciones alternativas y trataba de descubrir lo que iba a suceder, decidiendo enviar a sus dos mejores Jueces al futuro a fin de recopilar la información necesaria para poder prevenir la catástrofe, si es que ésta efectivamente tenía lugar.
La llegada de los dos Jueces de Mega-City tenía lugar a finales de Abril del año 2120. Trece años adelante en el futuro, la megaciudad aparecía cubierta por una lúgubre capa de oscuridad y parecía encontrarse desierta. El panorama que se extendía ante los ojos de Dredd y Anderson era desolador. Por todas partes se divisaban escombros y las ruinas mostraban un aura de decadencia cuyos restos psíquicos eran identificados por Anderson como pertenecientes a una extraña criatura humanoide de múltiples extremidades y con cierta semejanza a una araña humana.

Explorando las desiertas calles y autopistas de Mega-City Uno con las lawmasters traídas a bordo de la Proteus, Dredd y Anderson encontraban por fin signos de vida: un ciudadano harapiento que prefería suicidarse antes de que ambos Jueces le cogiesen para interrogarlo. La respuesta a su comportamiento la encontraban al dirigirse a la Central de Sector más próxima: los Jueces de Mega-City Uno aparecían ahora transformados en vampiros que se alimentaban de la sangre de sus ciudadanos, a los que almacenaban como ganado para servirles de alimento.
Infiltrándose en el edificio y accediendo a los registros de lo sucedido, descubrían que todo había tenido lugar cuatro meses atrás. Antes de que pudiesen seguir profundizando en lo ocurrido, resultaban interceptados por la Juez Hershey y varios Jueces más, ahora en sus nuevas formas vampíricas. Tras un breve combate y un par de expeditivas ejecuciones, Dredd y Anderson abandonaban el edificio, dirigiéndose a un lugar seguro en el que poder seguir visionando los discos de información obtenidos en la Central de Sector.
 
Lo que descubrían es que, como si hubiera sido arrollada por un huracán psíquico, la megaciudad había sido conquistada y transformada en un espacio inferior a una hora. El responsable era un ser dotado de vastos poderes psiónicos que únicamente se había identificado a sí mismo como “el Mutante”, sin haberse llegado nunca a saber ni quién era ni de dónde venía.
Todas las armas de los Jueces se habían mostrado inefectivas contra él. En cuestión de segundos había hecho descender una lóbrega atmósfera sobre toda la ciudad que había quebrado el espíritu de sus habitantes. De la nada habían aparecido bestias monstruosas que atacaban a quienes se encontraban en su camino, los edificios se derrumbaban y en todas partes habían aparecido fenómenos sobrenaturales que contradecían las leyes físicas. Anderson y el resto de miembros de la Psi Division habían sido los primeros en caer asesinados al intentar oponerse a la criatura.
En los últimos momentos de la grabación, McGruder y todos los demás jueces habían sido transformados en vampiros por la voluntad de aquel ser, condenados a alimentarse de la sangre de sus propios ciudadanos. Ningún rastro de Dredd. El último paradero registrado del Mutante antes de interrumpirse el vídeo era el propio Palacio de Justicia.
 
Ante semejante panorama, Anderson proponía regresar a su tiempo e informar a McGruder de lo que habían descubierto. Dredd sin embargo decidía que fueran más allá: era imperativo dirigirse al lugar del que emanaba la oscuridad y descubrir quién era el tal Mutante y de dónde había venido. El problema que tenían era que el Mutante también había detectado su presencia.
Tras resultar destruida una de las lawmasters, Dredd perdía los ojos al empalárselos una de las criaturas que el Mutante había arrojado contra ellos. Dredd estaba jodido, aunque en realidad no era un problema tan grande como parecía, ya que en el siglo XXII la implantación de ojos biónicos, con visión infrarroja incluida, se encuentra al alcance del Departamento de Justicia. El tema, claro, es que antes había que regresar a Mega-City Uno para conseguirlos.

Separado de Anderson, Dredd caía en poder del Mutante y averiguaba por fin de quién se trataba: un clon evolucionado de Owen Krysler, el Juez Niño, un experimento creado por Grunwalder a partir de las muestras de ADN tomadas a Krysler antes de ser ejecutado por los Jueces. Su aspecto monstruoso estaba acorde con su anormal y casi omnipotente poder psíquico. Conservando todos los recuerdos de Krysler, culpaba a Dredd y a los Jueces de Mega-City de su aspecto monstruoso y les condenaba a ellos y a su ciudad a ser muertos en vida. El propio Dredd había sido convertido en un zombie sin mente a las órdenes de Krysler, con lo que el verdadero Joe averiguaba por fin cuál había acabado siendo su destino a manos de Krysler trece años después.
 
Recreándose en su agonía, el Mutante convertía a Dredd en objeto de una caza humana por parte de su propio zombie a lo largo de la Ciudad Condenada. Para compensar la ceguera de Dredd, Krysler propiciaba su reencuentro con Anderson a fin de que la telépata le sirviera de ojos. Al mismo tiempo, la Juez psíquica resultaba herida en una pierna para que Dredd tuviera que cargar con ella durante la implacable persecución del zombie, una persecución que tenía lugar muy en la onda de otro clásico de la Ciencia Ficción y de las historias de Viajes en el Tiempo que se acababa de estrenar ese mismo año, el Terminator de James Cameron, con Reese, Sarah Connor y el T-1 como protagonistas de la persecución.
 
El caso es que si algo caracteriza a Joe Dredd es que además de ser un cabrón, es un cabrón muy listo. Así que dirigiéndose a la antigua Central de Sector 20, Anderson y él lograban teletransportarse hasta la Proteus, iniciando de ese modo el regreso a su propia época. El Mutante se daba cuenta demasiado tarde de la jugada de Dredd y lo único que conseguía era que el zombie les alcanzase en la sala de teletransporte y les siguiese hasta la Proteus y su propia época.
De vuelta a su propio tiempo, la Proteus regresaba a casa en el 2107, apenas un minuto después de haberse marchado al futuro. De ella emergían unos Dredd y Anderson completamente machacados y hechos polvo. Pero afortunadamente lo hacían solos. El zombie se había apagado por completo al perderse el alcance temporal con Owen Krysler.
Informando a McGruder de lo que ambos habían descubierto, Dredd exponía su idea: partir inmediatamente hacia Xanadu y destruir a Krysler en ese mismo momento, antes de que llegase a salir del tanque de clonación. Aunque McGruder planteaba el peligro de alterar de aquella manera la línea temporal, Dredd imponía su fría lógica: el peligro se encontraba precisamente en no hacerlo. Si no hacían nada, la destrucción total en el 2120 era segura, no había alternativa posible. Es decir, exactamente la misma solución que se había planteado Skynet en el clásico de Cameron.
 
De este modo, apenas unos días más tarde, los repuestos Dredd y Anderson aterrizaban en el planeta Xanadu y ejecutaban al monstruoso y recién nacido clon del Juez Niño cuando éste acababa de salir de su tanque de clonación. La sentencia también era de muerte para Grunwalder y todos aquellos que habían intervenido en el proceso de clonación.
Con la definitiva desaparición de Krysler se cerraba el ciclo preconizado por Feyy. El Juez Omar informaba a McGruder que los precognoscitivos (precogs) de la Psi División no encontraban ya ningún rastro del desolador futuro que antes habían advertido, con lo que el caso del Juez Niño podía considerarse definitivamente cerrado.
A modo de conclusión, Anderson advertía sin embargo a Dredd de que aún quedaban paradojas temporales sin explicación: si Owen Krysler efectivamente ya no existía y ese futuro nunca había tenido/tendría lugar, ¿por qué Dredd aún tenía ojos biónicos y por qué su zombie del año 2120 se encontraba ahora expuesto en el museo del Palacio de Justicia?
 
Las preguntas de Anderson en aquella última página planteaban sus dudas. Pero al desarrollarse los tebeos de Dredd en tiempo real, no habría más remedio que esperarse a Enero del año 1998 para que transcurriesen los trece años contados en la historia y se publicase En el Año 2120 (Prog. 1077), el único Prog en la historia del 2000AD que ha dedicado la totalidad de sus veinticuatro páginas única y exclusivamente a Judge Dredd, homenaje que se extendía también a Anderson, coprotagonista también del epílogo que supondría la definitiva conclusión de la saga.
 
Y es que para el personaje que más consecuencias tuvo Ciudad de los Condenados fue precisamente para la Juez Anderson. Las respuestas que se fueron generando en los correos durante su publicación, dejaron claro que su popularidad era un hecho. Era un buen momento para incorporar protagonistas femeninos a la revista y la telépata de la Psi Division se estaba ganando el derecho a tener su propia sección en solitario. Así que, ya que se iba a dar ese paso, McManus lo tuvo claro. Si tenía el favor del público, nada de historias cortas o episodios en solitario, sino una macrosaga exactamente igual que podían tenerlas Dredd, Slaine o Johnny Alpha, y con Wagner y Grant como sus creadores al mando de la historia.
Y claro, ya puestos a atender las peticiones del lector, sólo había otro personaje cuyo regreso podía recibir tantas peticiones o más que el de la telépata. Efectivamente, el del Juez Muerte; y de paso, acompañado del resto de los Jueces Oscuros. Así que ya podéis imaginar de qué va a ir esto en la próxima ocasión.

viernes, 14 de agosto de 2015

El Grito del Hombre Lobo y otras historias

A pesar del éxito de la Guerra del Apocalipsis, a lo largo del periodo comprendido entre principios de 1983 y finales de 1987, las grandes macrosagas se tomarían un periodo de descanso en Judge Dredd, comenzando así una tendencia de historias consistentes en episodios unitariossagas de corta duración que favorecían tanto el trabajo de Wagner y Grant como el que las mismas estuviesen a cargo de un único dibujante capaz de proporcionar una unidad visual al conjunto de cada historia que se contaba. Ciudad de los Condenados, publicada entre finales de 1984 y principios de 1985, sería el único intento de macrosaga durante todo este tiempo que superase los tres meses de duración, dando lugar todo ello a una época en la que se aprovecharía para asentar el entorno argumental del personaje y en la que la megaciudad empezaría a sostenerse con unas reglas de juego cada vez más definidas para todos, tanto escritores y dibujantes como aficionados.
 
Lo cierto es que aunque el veterano Ron Smith seguía al pie del cañón con sus casi 60 años a cuestas, la marcha de Bolland y la de McMahon, así como el paulatino regreso de Ezquerra al Perro de Stroncio, acabaron dejando bastante huérfano a Judge Dredd en el aspecto artístico durante los inicios de este periodo. Sin embargo, aquellos huecos que se produjeron sirvieron al mismo tiempo para dejar el camino libre a toda una nueva generación de jóvenes dibujantes que Steve McManus comenzó a mover por la serie a lo largo de 1983.

Salvo Cam Kennedy, que iba más en la onda de McMahon, todos los demás se dedicaron a buscar con ganas el estilo clasicista y realista de Brian Bolland; al menos hasta que se fueron dando cuenta de la cantidad de horas y de trabajo que conllevaba imitar a Bolland. De todos ellos, el que con el paso de los años más ha acabado destacando en el mercado americano ha sido Steve Dillon, en aquel entonces un fiel y veinteañero seguidor de Bolland, con un estilo ligeramente diferente al que diez años después, con un mayor bagaje a cuestas, utilizaría en la (para mí) mejor época de Hellblazer y luego más tarde en Predicador, con Garth Ennis en ambos casos.
 
Por su parte, la manera de trabajar de Wagner y Grant en aquella época resultaba bastante peculiar a causa del colegueo que existía entre ellos, que a su vez era inherente al hecho de que encima trabajaban en lo mismo y en el mismo sitio.
En general había de todo al hacer una historia. Lo normal era que colaborasen los dos y se trillasen los periódicos y las revistas en busca de ideas, discutiendo entre ellos las que se les ocurrían y elaborando luego el guión final. Pero también es verdad que no faltaban las ocasiones en que uno de ellos se iba “a beber cerveza” y le dejaba una nota de dos líneas al otro, que era el que acababa escribiendo toda la historia aunque luego la firmasen los dos. El único acuerdo que había entre ellos era que el que acabase pasando el guión a máquina, era el que se llevaba el cheque. Según Alan Grant, lo normal era que Wagner se encargase de pasar los guiones de Dredd, Grant los del Perro de Stroncio, repartiéndose entre ambos los de Robo-Hunter.
 
Centrándonos en lo que fueron las historias, los inicios del año 1983 comenzaron con toda una serie de sagas de carácter episódico entre las que se podría mencionar la llegada a Mega-City del cazador de recompensas alienígena Trapper Hag (Progs. 305-307) por suponer la primera saga de Steve Dillon con el personaje (aunque ya había debutado el año anterior llevando a cabo un par de episodios de la Blockmanía) o Starborn Thing (Progs. 309-314) y Condo (Progs. 319-321) por ser dos de las últimas que Carlos Ezquerra llevaría a cabo durante este periodo antes de volverse a centrar nuevamente en las labores artísticas del Perro de Stroncio.
 
Es en esta época en la que debe situarse la moda de las pelis de hombres lobo que desde la serie B que se estilaba en los años 70, había evolucionado a principios de los 80 hacia una serie de pelis estupendamente rodadas y muy divertidas con los licántropos de protagonistas. En este sentido, Aullidos de Joe Dante, Un Hombre Lobo Americano en Londres de John Landis, o En Compañía de Lobos, del británico Neil Jordan, una muy lograda versión del clásico de Caperucita Roja que tengo que reconocer que resulta ser una de mis favoritas del género.

Con aquellos referentes cinematográficos flotando en el ambiente, fue precisamente como los hombres lobo llegaron a Mega-City Uno durante el verano de 1983 a través de El Grito del Hombre Lobo (Progs. 322-328), siete episodios con Sub-City como escenario que abarcaban un total de 47 páginas y que presentaban la primera historia de cierta relevancia íntegramente dibujada por el entonces recién llegado Steve Dillon.
Los misiles nucleares de los Jueces Soviets habían dejado dañadas las cimentaciones de la megaciudad. En algunos bloques existían grietas que se extendían al subsuelo de los edificios; y en el subsuelo de Mega-City Uno se encontraba Sub-City, las ruinas de las antiguas ciudades de la costa este sobre las que se había edificado la megaciudad. Era a través de una de esas grietas situadas en el bloque Norman Pitlik, como varios hombres lobo aparecían repentinamente en las calles de Mega-City en plena noche de luna llena, atacando de manera indiscriminada a Jueces y ciudadanos. Como mandan los cánones, aquellos que no acababan muertos se transformaban en hombres lobo.
Los residuos radioactivos procedentes de la Guerra del Apocalipsis eran identificados por la Tek Division como la causa de las transformaciones. Tras descubrir que uno de los licántropos abatidos era el antiguo Juez Bram, quien había emprendido años atrás la Larga Marcha a Sub-City, McGruder deducía la procedencia de las criaturas, asignando a Dredd la misión de llevar a cabo la total eliminación de la fuente radioactiva que producía las transformaciones y de todos aquellos licántropos que encontrase.
 
El resto de la historia centrada en la caza y eliminación de hombres lobo, servía para dar a los aficionados una buena gira por Sub-City y echar un vistazo a sus habitantes, desplazándose Dredd por las antiguas ruinas de Brooklyn, Times Square o Central Park, que era donde por fin localizaba a la manada de licántropos y la fuente radiactiva. El propio Dredd resultaba mordido por el líder de la manada, siendo trasladado a la superficie para recibir un antídoto por otro Juez que años atrás también había emprendido la larga marcha a Sub-City y que le encontraba convertido en hombre lobo, el Juez Prager, quien veinte años más tarde volvería a regresar a la serie en Out of Undercity (Progs. 1313-1316) para descubrirse que era otro licántropo.
Otra saga de aquel año 1983 que me parece que tiene méritos suficientes como para ser destacada es el Turno Nocturno (en el original The Graveyard Shift, difícil traducción porque a pesar de ser una frase hecha, el literal de “el Turno del Cementerio” explica mejor porqué los hospitales, policías, etc, llaman así a los turnos en que les toca trabajar por las noches). Mientras la mayoría de historias de Dredd trataban sobre el problema concreto que tocaba resolver, el hilo conductor de The Graveyard Shift (Progs. 335-341) seguía a Dredd durante una noche de servicio en Mega-City, mientras aplicaba la ley a los diferentes asuntos que se le presentaban o interactuaba con otros Jueces que también se dedicaban a las tareas propias de una noche de servicio en la megaciudad (McGruder, Hershey o Anderson tenían por ejemplo su aparición en la historia). Ron Smith era el encargado de llevar a cabo las 45 páginas de las que constaba la historia, aparecida entre finales de Septiembre y Octubre de aquel año.
 
En un tono bastante más distendido y con mucha crítica social a cuestas, otra historia que merece la pena destacar fue la Ley de Bob (Prog. 355), una historia corta de seis páginas dibujada por Ian Gibson que establecía la nueva división en sectores de la megaciudad tras la destrucción generada por la Guerra del Apocalipsis, y que ponía de manifiesto el modo en que la Juez Jefe McGruder (o sea, la transposición al papel de Margaret Thatcher), iba a obtener los recursos necesarios para ponerla en práctica, es decir, como no podía ser de otra forma, subiendo los impuestos.
La Ley de Bob no puede decirse que sea una de las historias cortas de Dredd que más se suela destacar entre el fandom, pero no tengo más remedio que reconocer que es una de las que a mí más me gustan de esta época, con motivo del enunciado que se hace de las tres leyes de Bob (uno de los filósofos más importantes del siglo XXII) sobre las que giraba la historia (Primera: Basta con que alguien haga algo estúpido, para que los demás también lo hagan. Segunda: Cuando todo lo demás falla, sobórnalos. Y Tercera: Lo que el Departamento de Justicia puede dar, también lo puede quitar). Obviamente, el título sólo hacía referencia a una de las tres leyes de Bob, pero desde mi punto de vista merecía mucho la pena llegar hasta la conclusión final de la historia para averiguar de cuál de ellas se trataba.
 
Durante los meses de Marzo y Abril de 1984 aparecería otra de mis sagas favoritas de este periodo: The Haunting of Sector House 9 (Progs. 359-363), cinco episodios a cargo de uno de los jóvenes seguidores de Bolland, el recientemente fallecido Brett Ewins, un tío que conseguía muy buenas ambientaciones terroríficas, como posteriormente volvería a demostrar con la Juez Anderson. Y es que, como bastantes de vosotros recordaréis, no sólo de Hombres Lobo vivió el cine de terror de los ochenta. Las pelis de casas encantadas plagadas de extraños fenómenos poltergeist habían cosechado también muy buenas taquillas y obtenido una buena acogida de público a principios de la década. Títulos como El Resplandor de Kubrick, Al final de la escalera de Peter Medak o la propia Poltergeist de Spielberg/Hooper habían generado un nuevo revival y una nueva forma de ver este subgénero, actualizado ahora a la nueva ambientación visual propiciada por el inquietante clásico de Kubrick (con aquellos ríos de sangre saliendo de los ascensores del hotel encantado) y sobre todo por el alarde de efectos especiales que destilaba la peli de Spielberg.
The Haunting of Sector House 9 se detenía por primera vez en mostrar cómo eran y cómo estaban estructuradas las Centrales de Sector, subcentrales del Departamento de Justicia que controlaban todos los nuevos sectores en los que ahora se había dividido la megaciudad (casi 400 sectores). Cada Central de Sector albergaba en su interior más de un millar de Jueces con sus correspondientes lawmasters, armería, material pesado para revueltas, cubos, salas de interrogatorio, unidades técnicas y sus propios servicios forenses.
 
La historia comenzaba con Dredd acudiendo al Sector 9 a investigar el extraño suicidio del Jefe de Sector Erikson, quien había sido hallado muerto de un disparo en el interior de sus propias dependencias, las cuales aparecían ahora cubiertas de moho, con una temperatura de 20º por debajo de lo normal y llena de sangre no perteneciente a Erikson.
Ante la más que posible actividad de fenómenos paranormales, Dredd solicitaba la presencia de la Psi Division, siéndole asignado en esta ocasión el Juez Geller, quien pronto se veía incapaz de controlar la situación ante el cariz que tomaban los acontecimientos: sangre brotando de las paredes, pérdida total de las comunicaciones con la sala en que Geller intentaba contactar con la entidad responsable de lo que estaba sucediendo, manos cercenadas que intentaban asesinar al paralizado juez psíquico, paredes que se derrumbaban, objetos que volaban en las salas de interrogatorios y cadáveres poseídos por la entidad que se había adueñado del edificio.
La gravedad de la situación hacía que el Departamento de Justicia decidiese la intervención directa de uno de sus mejores telépatas, el Juez Omar, el nuevo Jefe de la Psi División, a quien Ewins diseñó combinando el clásico uniforme de los Jueces con el marcado misticismo hindú que destilaban sus rasgos y su turbante.
Tras ordenar evacuar el edificio, el examen psíquico de Omar no detectaba la presencia de ninguna entidad muerta, comenzando a intuirse la presencia de un ser vivo detrás de todo aquello. Así, mientras un nuevo ataque de la entidad hacía estallar la sala de control del edificio, las investigaciones llevadas a cabo por Dredd conducían a un delincuente psíquico de elevada peligrosidad al que se consideraba recientemente fallecido, Leroy Tamerlain, dirigiéndose a continuación los Jueces hacia su última residencia conocida, la mansión Bleeke.
Incapaces de comprender cómo había obtenido Tamerlain un poder psíquico de tal magnitud, los Jueces encontraban la respuesta en la mansión Bleeke. Herido de muerte, Tamerlain se había enchufado a un amplificador psíquico para vengarse de los Jueces que le habían conducido al estado cercano a la muerte en que se encontraba. Con su mente aún activa y su cuerpo prácticamente consumido por el uso de aquella tecnología suicida, su cadáver se acababa deshaciendo en polvo al desenchufarlo de la máquina.
 
A continuación, Wagner y Grant retomaban el tema de los cadetes salidos de la Academia y su graduación en Fabricando un Juez (The Making of a Judge, Progs. 370-373), un “Así se hizo...” en torno a la figura de la cadete Dekker, quien a partir de entonces aparecería como la Juez Dekker en posteriores entregas.
Siguiendo la tradición de la Academia de la Ley, con esta historia de 25 páginas el tema de la graduación de los Jueces de Mega-City empezaba además a convertirse en uno de esos temas recurrentes para la serie, presentando secundarios que luego acababan teniendo su importancia para el desarrollo argumental de las futuras tramas, aun cuando en el caso concreto de Dekker, ésta acabase siendo una de las prematuras y sentidas bajas del cuerpo durante la Guerra Zombi contra Sabbat el Necromagus, narrada por Garth Ennis con motivo de la gran macrosaga veraniega del año 1992, El Día del Juicio.
 
En el verano de 1984 las macrosagas brillaban por su ausencia, pero el que se redujera la extensión argumental de las sagas que se publicaban, no impedía la necesidad de narrar acontecimientos especiales en aquellos periodos vacacionales en los que había más tiempo libre para leer.
De esta manera, los meses de Agosto y Septiembre vieron aparecer otra de aquellas sagas de mediana extensión que no llegaban a superar los dos meses de duración, pero que tampoco se reducían a ser meras historias de carácter episódico sino que buscaban esa continuidad que había caracterizado la serie casi desde sus inicios. De la mano esta vez del veterano Ron Smith, Dredd Angel (Progs. 377-383) era una saga de 40 páginas distribuidas a lo largo de siete episodios que respondía a esos parámetros, en este caso con Angel Malamáquina y el Juez Dredd formando un inusual equipo en la Tierra Maldita al haber conseguido inducir la Tek Division una ilusión en la mente de Malamáquina de ser Dredd su difunto padre, Pá Angel, a efectos de que colaborase voluntariamente con el Departamento de Justicia.
Con el atractivo de saber en qué momento se iba a desvanecer la ilusión, y lo que tardaría Malamáquina en saltar al cuello de Dredd, el objetivo de los Jueces a la hora de formar tan discordante pareja, era localizar y rescatar un cargamento de clones procedentes de la estirpe de Fargo que había sido asaltado por una banda de mutantes de la Tierra Maldita durante su traslado a Texas City, para lo que resultaba imprescindible la “reputación” entre los “lugareños” y el conocimiento del terreno que tenía el pequeño de los Angel.
A modo de curiosidad, comentar que entre aquellos pequeños bebés clónicos que el Juez Dredd y Angel Malamáquina tenían que recuperar, se encontraba uno que 16 años después iba a regresar a la serie como el segundo Rico Dredd, es decir, la alternativa prevista por los Jueces de Mega-City Uno para el día en que Joe Dredd no pueda continuar al frente del Departamento de Justicia.
 
En todo caso, el tema de los clones tendría una nueva vuelta de tuerca con la revelación de que el propio Dredd era un clon en A Case for Treatment (Prog. 389), un episodio dibujado por Ron Smith en el que con motivo de una evaluación psicológica, salía a la luz la hasta entonces nunca aludida cuestión de que Dredd era un clon del Juez Fargo, el considerado padre del sistema judicial, si bien todavía habría que esperar unos años más para obtener nuevas revelaciones respecto a ese origen clónico de Joe Dredd.
La historia venía a suponer a su vez la conclusión de una trilogía dibujada también por Ron Smith en la que el personaje mostraba por primera vez tener ciertas dudas sobre el funcionamiento del Sistema Judicial, trilogía que según Alan Grant no era sino un reflejo de los sentimientos que el propio John Wagner y él tenían sobre los métodos que utilizaba Dredd. En este sentido, los tres episodios que la formaban, Question of Judgement (Prog. 387), Error of Judgement (Prog. 388) y A Case for Treatment (Prog. 389) iban a acabar suponiendo una mirada al futuro sobre temas que aún estaban por venir. La historia no llegaría a tener una resolución real en aquel momento, pero Wagner regresaría a aquellas dudas unos años más tarde, a finales de los ochenta, con un resultado que muy pocos hubieran podido llegar a imaginar en aquel entonces.
 
El Universo de los Jueces seguiría aumentando en congruencia y complejidad con la aparición en los Progs. 390-392 de otro nuevo cuerpo judicial que nunca había aparecido hasta entonces en la serie: los Jueces encubiertos, es decir, la Undercover Division, habitualmente conocida entre los ciudadanos y el resto de Jueces de Mega-City Uno como el Escuadrón de Wally.

A cargo de nuevo del fallecido Brett Ewins, la historia contaba como dos Jueces de la Undercover Division se infiltraban en una organización dedicada al tráfico de órganos humanos, resultando asesinado uno de ellos, lo que hacía que su compañero intentase tomarse la justicia por su mano, incumpliendo con ello las órdenes que había recibido por parte del Departamento de Justicia de mantenerse apartado del asunto y dejarlo todo en manos de Dredd.
 
Sin embargo, lo trascendente vendría inmediatamente a continuación. Si había algo que los  aficionados reclamaban desde los correos, era el regreso de las grandes macrosagas y nuevas apariciones de la Juez Anderson, así que respondiendo a ambas peticiones populares, Wagner y Grant se lo montaron para que las dos situaciones coincidieran en Ciudad de los Condenados (o de los Malditos, ya puestos con el difícil tema de las traducciones), que además, a modo de propina, iba a suponer la tercera parte de la Tetralogía basada en las predicciones del Juez Feyy, o lo que es lo mismo, el siguiente paso en la historia de Owen Krysler, el Juez Niño, y que será lo que trataremos de comentar en la próxima entrada.

sábado, 1 de agosto de 2015

Las Ediciones del Juez Dredd en España

Toda vez que hemos alcanzado el punto en que actualmente se encuentra Ediciones Kraken en su recopilación de los Archivos Completos del Juez Dredd, vamos a intentar aprovechar la época estival y el inminente inicio vacacional de todos aquellos afortunados ciudadanos que se han ganado un justo y merecido descanso, para dedicar esta primera entrada del mes de Agosto a examinar las diferentes ediciones que el Juez Dredd ha tenido en nuestro país. Tras este pequeño paréntesis veraniego, volveremos a tratar de acercar con mayor o menor acierto la historia en viñetas de Mega-City Uno a vuestras infractoras retinas.
 
Salvo el periodo más clásico y originario del personaje, el Juez Dredd nunca ha sido un personaje demasiado bien publicado en nuestro país. La laguna existente en el material que se encuentra inédito puede llegar a abarcar a dos o tres generaciones de aficionados. Siendo medianamente exagerados, podría decirse que en España lo único que se ha hecho ha sido reeditar varias veces lo mismo, de manera que hoy por hoy, las historias más clásicas del personaje son las que constituyen la novedad más reciente a la que cualquier visitante asiduo a los psicocubos puede tener acceso.
 
Prescindiendo únicamente del material episódicamente recogido en el interior de revistas dedicadas más al cómic en general como (Sargento) Kirk, Cimoc o la revista musical Rock Power, la primera cabecera propia que el personaje tuvo en España lo fue bajo su denominación original de Judge Dredd (que es la de toda la vida y la que invariablemente tenemos en la cabeza los que ya vamos teniendo una edad), siendo presentada por Ediciones Zinco desde finales de 1984 a principios de 1986. Con periodicidad mensual, adaptaba el material publicado por la clásica serie de Eagle en el mercado norteamericano, si bien se saltó los dos primeros números americanos y comenzó con el tercero, aunque publicándolo con la portada del primero. Un lío. En lo que importa, constó de 16 números que contenían el siguiente material original procedente del 2000AD:
 
   1: Judge Death Lives (Progs. 224-228)
 
   2: Father Earth (Progs. 122-125)
           Death of a Judge (Prog. 137)
 
   3: The Cursed Earth (Progs. 61-65)
 
   4: The Cursed Earth (Progs. 66-70)
 
   5: The Cursed Earth (Progs. 73-76 y 79)
 
   6: The Cursed Earth (Progs. 80-84)
 
   7: The Cursed Earth (Prog. 85)
           The Day The Law Died (Progs. 86-89)
 
   8: The Day The Law Died (Progs. 90-94)
 
   9: The Day The Law Died (Progs. 95-100)
 
Nº 10: The Day The Law Died (Progs. 101-106)
 
Nº 11: The Day The Law Died (Progs. 107 y 108)
           Monkey Business at Charles Darwin Block (Progs. 184 y 185)
           The Aggro Dome (Prog. 183)
 
Nº 12: Red Christmas (Prog. 44)
           Return to Mega-City (Prog. 59)
           Firebug (Prog. 60)
           The Return of Rico (Prog. 30)
 
Nª 13: Block War (Prog. 182)
           Uncle Ump´s Umpty Candy (Prog. 145)
           Christmas comes to Des O´Connor Block (Prog. 144)
           Judge Minty (Prog. 147)
           The Ape Gang (Prog. 39)
 
Nº 14: The Fink (Progs. 193-196)
           Night of the Bloodbeast (Prog. 138)
 
Nº 15: The Blood of Satanus (Progs. 152-154)
           Sob Story (Prog. 131-132)
 
Nº 16: Blockmania (Progs. 236-240). Es decir, sólo los cinco primeros episodios.
 
Cuando el antiguo editor de Marvel UK, Dez Skinn (y sus socios, entre los que por cierto figuraba un packager español), se hizo con los derechos de publicación de los personajes de IPC para el mercado americano (levantándoselos así a Eagle y a Nick Landau, que afortunadamente consiguió retener los derechos para seguir publicando las novelas gráficas de Titan en UK), Quality Publications sería la encargada de continuar la publicación en los Estados Unidos de la serie que venía protagonizando el Juez Dredd en formato comic-book y a color.
 
MC Ediciones sería quien publicase aquí la versión en castellano de esa serie de Quality Comics, también con carácter mensual y añadiéndose además a sus publicaciones otras series y otros personajes del 2000AD. Habría mucho que hablar sobre el binomio Quality/MC Ediciones, pero en lo que aquí nos interesa, MC llegó a publicar 23 números desde finales de 1986 a principios de 1988, los siete primeros bajo la denominación de Judge Dredd, los once siguientes utilizando por primera vez en nuestro país la denominación de Juez Dredd, y los cinco últimos volviendo de nuevo al título inicial de Judge Dredd. Otro lío. La serie de MC contenía los siguientes episodios originales:
 
   1: Cry of the Werewolf (Progs. 322-325)
 
   2: Cry of the Werewolf (Progs. 326-328)
           Judge Whitey (Prog. 2)
 
   3: Trapper Hag (Progs. 305-307)
           Smoker´s Crime (Prog. 23)
 
   4: The Wreckers (Progs. 374-375)
           The Last Invader (Progs. 298-299)
 
   5: The Highwaymen (Prog. 353)
           Portrait of a Politician (Progs. 366-368)
 
   6: Merry Tale of the Christmas Angel (Prog. 450)
           The Night of the Rad-Beast (Progs. 296-297)
           The Sweet Taste of Justice (2000AD Sci-Fi Special 1981)
           Red Christmas (Prog. 44)
 
   7: The Greatest History Ever Told (2000AD Sci-Fi Special 1980)
           Death of a Politician (Prog. 443)
           Something abnormal about Norman (Prog. 437)
 
   8: Love Story (Prog. 444)
           The Falucci Tape (Progs. 461-463)
 
   9: The Wally Squad (Progs. 390-392)
           Beyond the Wall (2000AD Sci-Fi Special 1986)
 
Nº 10: The Haunting of Sector House 9 (Progs. 359-363)
 
Nº 11: The Black Plague (Progs. 140-143)
           Tomorrow´s Perp (probablemente, Daily Star ep. 93)
           Grey Flannel Con (probablemente, Daily Star ep. 92)
           Meanwhile (Judge Dredd Annual 1987)
 
Nº 12: The Raggedy Man (Progs. 525-526)
           The Prize is Wrong (probablemente, Daily Star ep. 98)
           Wisdom of Dredd (probablemente, Daily Star ep. 95)
           Cyborg (probablemente, Daily Star ep. 6)
           Tales of Mega-City One: Taxi Driver (Progs. 532-533)
 
Nº 13: Juve Eyes (Progs. 414-415)
           Sunday Night Fever (Progs. 416-418)
 
Nº 14: Starborn Thing (Progs. 309-311)
           Superbowl (Progs. 370-371)
 
Nº 15: Starborn Thing (Progs. 312-314)
           Bingo (Prog. 372)
           The Making of a Judge (Prog. 373)
 
Nº 16: Attack of the 50 ft. Woman (Prog.492)
           Night of the Fog (Prog. 127)
           The Switch (Prog. 369)
           Varks (Prog. 503)
 
Nº 17: City of the Dammed (Progs. 403-406) Sólo se publicaron los cuatro episodios finales de la saga.
           Uncle Ump´s Umpty Candy (Prog. 145)
 
Nº 18: Dredd Angel (Progs. 377-381)
 
Nº 19: Dredd Angel (Progs. 382-383)
           Bob´s Law (Prog. 355)
           Are you tired of being Mugged? (Prog. 354)
           The House of Runner´s Walk (Prog. 365)
 
Nº 20: The Stupid Gun (Progs. 316-318)
           The Suspect (Prog. 342)
           The Brotherhood of Darkness (Prog. 4)
 
Nº 21: Condo (Progs. 319-321)
           The Prankster (Prog. 308)
           Frankenstein II (Prog. 6)
 
Nº 22: The Bobby Prize (2000AD Sci-Fi Special 1984)
           Alien Seeds (Prog. 148)
           Tharg´s Future Shocks: Video (Prog. 478)
           The Horsemen of the Apocalypse (2000AD Sci-Fi Special 1987)
 
Nº 23: Alone in the Crowd (Prog. 205)
           The Comic Pusher (Prog. 20)
           Unamerican Graffiti (Progs. 206-207)
           Gunge (Prog. 280)

Igualmente fue también en este periodo de MC Ediciones, a través de la serie 2000AD Presenta, cuando la Juez Anderson vería también publicados por primera y única vez en nuestro país dos de sus tres primeros seriales; eso sí, unas veces como Judge Anderson y otras con su título original de Anderson Psi Division.
Centrándonos en lo que nos ocupa, el segundo de esos seriales, The Possessed (Progs. 468-478), se publicaría por capítulos dentro de los números 3, 4, 5 y 6 de dicha serie, mientras que el tercero, The Hour of the Wolf (Progs. 520-531), aparecería también por capítulos en los números 10 a 16 de la misma, aunque con algún que otro lapsus intermedio.
 
Ediciones Zinco volvió a hacerse con los derechos de publicación del Juez Dredd en 1990, publicando esta vez una serie limitada de 4 números dedicada al personaje bajo el título de Judge Dredd´s: Archivo del Crimen. Esta serie limitada no era sino una versión en castellano de la misma serie que Fleetway/Quality había sacado el año anterior de cara otra vez al mercado norteamericano, publicando en este caso historias previamente aparecidas en los anuales de Dredd y del 2000AD. Los cuatro números fueron los mismos que se publicaron aquí y contenían el siguiente material:
 
Nº 1: Last of the Bad Guys (Judge Dredd Annual 1988)
        Judge Dredd and the Seven Dwarves (Judge Dredd Annual 1987)
         Rogue Trooper: Nort by Norwest (2000AD Annual 1987)
         Meanwhile (Judge Dredd Annual 1987)
 
Nº 2: Anatomy of a Crime (Judge Dredd Annual 1981)
         The Vampire Effect (Judge Dredd Annual 1982)
         Sam Slade: Hoagy´s First Case (2000AD Annual 1984)
         Compulsory Purchase (Judge Dredd Annual 1981)
         Mega-City Rumble (Judge Dredd Annual 1982)
         The Big Itch (Judge Dredd Annual 1983)
 
Nº 3: Behold the Beast (Judge Dredd Annual 1983)
         Beat the Devil (Judge Dredd Annual 1984)
         Judge Anderson: Golem (2000AD Annual 1987)
         Halloween (Judge Dredd Annual 1984)
 
Nº 4: Report to the Chief Judge on death of a citizen (Judge Dredd Annual 1987)
         The Alien Zoo (2000AD Annual 1982)
         She-Devils (2000AD Annual 1988)
         Gate Crashers (2000AD Annual 1985)
 
En 1992, Ediciones Zinco volvió de nuevo a la carga con la versión en castellano del tomo recopilatorio que Fleetway/Quality había sacado a su vez a mediados de 1991 para el mercado norteamericano conteniendo la versión completa de The Judge Child Quest.
Como era habitual a fin de poder adecuar el tamaño original al formato comic-book, de nuevo se recortaban viñetas, se suprimían páginas y se destrozaba el serial original, aunque eso sí, se publicaba a color. El tomo aparecía con el título de Judge Dredd: En busca del Niño Juez y contenía los Progs. 156-181 en los que se había publicado originalmente dicha saga.
 
A finales de ese mismo año, Zinco publicaba también el primero de los crossovers entre Batman y el Juez Dredd con Simon Bisley encargado del apartado gráfico, Juicio sobre Gotham, versión española del Prestigio Batman/Judge Dredd: Judgement on Gotham que DC había sacado también en los Estados Unidos con motivo de aquel primer crossover entre ambos personajes. Dos años después, Zinco sería también quien publicase por primera vez en España el segundo crossover entre ambas leyendas del comic, Vendetta in Gotham, que al igual que el anterior, procedía de la versión norteamericana publicada por DC Comics y no de la versión inglesa. Dentro de toda esta serie de crossovers, reseñar que Zinco también publicaría en 1996 el crossover entre Dredd y Lobo que había aparecido durante ese mismo año en los Estados Unidos.
 
En 1994 sería otra vez Norma la editorial que volviese a publicar nuevo material de Judge Dredd dentro de la serie Cimoc Extra Color, material que previamente había aparecido en la revista Cimoc y que Norma recopilaría luego dentro de los CEC. Esta vez la reproducción era en tamaño original y a color.
En concreto, aparecieron tres volúmenes que utilizaron para su presentación portadas procedentes originalmente del Judge Dredd Megazine. Salvo en el caso del primer volumen, que estaba íntegramente dedicado a las historias de Simon Bisley previamente aparecidas en Rock Power, los otros dos volúmenes no presentaban ningún criterio de selección concreto, llegando a darse en el tercero de ellos el absurdo de presentar de manera aislada los Progs.1045 y 1046, que eran en realidad las partes 13 y 14 de The Hunting Party, una macrosaga de 19 episodios que giraban en torno a una trama argumental central, lo que creo que resulta bastante explicativo de la manera de publicarse que ha tenido el Juez Dredd en nuestro país. En cualquier caso, el contenido original de los tres volúmenes del Cimoc Extra Color publicados por Norma, fue el siguiente:
 
CEC nº 108. Judge Dredd: Mega-City Blues (1994)
 
· A Mega-City Primer (Judge Dredd Megazine 1.14)
· Rock On Tommy Who (Judge Dredd Megazine 1.16)
· Chicken Run (Judge Dredd Megazine 1.17)
· Iron Fist (Judge Dredd Megazine 2.61)
· Night before Christmas (Judge Dredd Megazine 2.62)
· Bimba (Judge Dredd Megazine 3.17)
· The Great Arsoli (Judge Dredd Megazine 3.15)
· The Legend of Johnny Biker (Judge Dredd Megazine 1.19)
 
CEC nº 142. Judge Dredd: La Ley de Mega-City (1997)
 
· Garbage Disposal (Prog. 738)
· Fall of the House of Esher (Judge Dredd Megazine 2.70)
· The Strange Case of Bill Clinton (Judge Dredd Megazine 2.72)
· La Placa Rifa (Prog. 718)
· Call Me Mr Nice Guy (Judge Dredd Megazine 3.19)
· Art of Geomancy (Progs. 762-765)
 
CEC nº 149. Judge Dredd: Tolerancia Cero (1998)
 
· Zero Tolerance (Judge Dredd Megazine 3.31-3.32)
· Camp Demento (Progs. 1045-1046)
· Killing Grounds (Judge Dredd Megazine 3.13)
· Talkback (Prog. 740)
· Judge Anderson: Danse Macabre (Prog. 1076)
 
Igualmente, tras hacerse con los derechos de publicación en España de DC Comics, sería también Norma Editorial quien en el año 2000 publicase Morir de Risa, el cuarto crossover entre Batman y Judge Dredd.
El que acabaría siendo el encuentro final entre ambos personajes, sería publicado en dos volúmenes en rústica y tamaño comic-book que resultaban ser a su vez una adaptación de los dos prestigios que DC había sacado dos años antes en Estados Unidos bajo el título Batman/Judge Dredd: Die Laughing.
 
Tras casi cuatro años sin publicarse nada de Dredd, en el año 2004 Dolmen Editorial nos sorprendió a todos con un volumen titulado Juez Dredd vs Juez Muerte, protagonizado íntegramente por el arte de Brian Bolland y que no era sino la versión en castellano de la novela gráfica recopilatoria Judge Dredd featuring Judge Death que Titan había publicado en el año 2003 en tapa blanda, tanto en UK como en los USA, toda vez que su edición en tapa dura había aparecido dos años antes.
En este caso, Dolmen no acogió la portada que Titan había publicado originalmente para aquella edición, sino que, a mi gusto con muy buen criterio, publicó la versión en castellano de esa novela gráfica utilizando la portada procedente de su primera edición en el año 1983. Además, Dolmen respetó no sólo el b/n de la obra original, sino también su tamaño original de reproducción. Lamentablemente, la edición quedó como un experimento aislado. Hermoso, eso sí, pero aislado. Su contenido fue el siguiente:
 
· Judge Death (Progs. 149-151)
· Judge Death Lives (Progs. 224-228)
· The First Lunar Olympics (Prog. 50)
· War Games (Prog. 51)
· The Oxygen Board (Prog. 57)
· The Face-Change Crimes (Prog. 52)
· The Fog (Prog. 127)
· The Forever Crimes (Prog. 120)
· Punks Rule! (Prog. 110)
 
Finalmente, en el año 2006, Ediciones Kraken comienza a publicar los Archivos Completos del Juez Dredd, versión en castellano de los Complete Case Files británicos que Rebellion había comenzado a publicar para el mercado británico justo el año anterior. Lamentablemente, Kraken comenzó partiendo en dos/tres tomos españoles cada tomo original británico, aparte de reducir aún más el tamaño original de la edición británica, que ya de por sí venía también a reducir su tamaño respecto al de su publicación original.

La iniciativa de Kraken ha llegado hasta la actualidad, con lo cual nueve años después no parece deducirse que les haya ido demasiado mal, siendo hasta ahora la primera editorial española que está publicando el material de Dredd desde su inicio y en orden cronológico, aunque se trate de una edición manifiestamente mejorable, empezando por su periodicidad, puesto que los británicos nos llevan ya a estas alturas casi veinte tomos de diferencia.
 
En cualquier caso, el contenido de lo publicado hasta ahora por Kraken en los Archivos Completos es el siguiente:
 
·  Juez Dredd 01.1 (2006): Progs. 2-26
·  Juez Dredd 01.2 (2007): Progs. 27-46
· Juez Dredd 01.3 (2007): Progs. 47-60, Judge Dredd Annual 1981 (esta es la primera historia de Dredd de Wagner y Ezquerra que hubiera debido publicarse en el Prog. 1 y que permaneció inédita hasta ese Annual) y las historias de Walter el Robot que aparecieron en los Progs. 50-58.
Estos tres primeros tomos se corresponden con el Complete Case Files 01 (2005) publicado en UK por Rebellion.
· Juez Dredd 01 (2014): Reedición con idéntico contenido y en un solo volumen de los Archivos 01.1, 01.2 y 01.3 anteriormente reseñados y que ya habían aparecido durante los años 2006 y 2007.

· Juez Dredd 02.1 (2008): Progs. 61-70, 73-76 y 79-80. Comentar que los Progs. 71-72 y 77-78 no han sido publicados de manera análoga a la sucedido en la edición original británica, donde tampoco aparecieron por el famoso tema de los Copyrights infringidos en su día.
· Juez Dredd 02.2 (2008): Progs. 81-98
· Juez Dredd 02.3 (2009): Progs. 99-115

El contenido de estos tres tomos se corresponde con el Complete Case Files 02 (2006) publicado originalmente por Rebellion.
· Juez Dredd 03.1 (2010): Progs. 116-133 y 2000AD Annual 1979
· Juez Dredd 03.2 (2011): Progs. 134-154

El contenido de estos dos volúmenes se corresponde con el Complete Case Files 03 (2006)

· Juez Dredd 04.1 (2012): Progs. 156-174 (el Prog. 155 fue una reedición)
· Juez Dredd 04.2 (2013): Progs. 175-192
· Juez Dredd 04.3 (2014): Progs. 193-207

El contenido de estos tres tomos se corresponde con el Complete Case Files 04 (2006)
· Juez Dredd 05 (2015): Progs. 208-270. El contenido de este último tomo publicado por Kraken se corresponde con el Complete Case Files 05 (2006). A partir de este quinto volumen de los Archivos Completos, Ediciones Kraken ha decidido por fin comenzar a publicar los tomos originales en un único volumen, es decir, tal y como se publican en UK y en el resto del mundo civilizado.
 
Además de los Archivos Completos, Ediciones Kraken ha publicado también diferentes sagas completas y antologías procedentes de su previa publicación en formato de novela gráfica por parte de Rebellion. Son las siguientes:
 
Juez Dredd: El Día del Juicio (2010)
 
· Judgement Day (Progs. 786-799 y Megs. 2.04-2.09)
· The Kinda Dead Man (Prog. 816)

Juez Dredd: Orígenes (2011)
 
· The Connection (Progs. 1500-1504)
· Origins (Progs. 1505-1519 y 1529-1535)
Juez Dredd: Heavy Metal Dredd (2012)
 
· A Mega-City Primer (Judge Dredd Megazine 1.14)
· Rock On Tommy Who (Judge Dredd Megazine 1.16)
· Chicken Run (Judge Dredd Megazine 1.17)
· The Man who killed Judge Dredd (Judge Dredd Megazine 1.18)
· The Legend of Johnny Biker (Judge Dredd Megazine 1.19)
· The Return of Johnny Biker (Judge Dredd Megazine 2.13)
· The Fan (Judge Dredd Megazine 2.19)
· Too Much Monkey Business (Judge Dredd Megazine 2.21)
· The Most Dangerous Guitar in the World (Judge Dredd Megazine 2.22)
· Mort Rifkind Rises Again (Judge Dredd Megazine 2.23)
· The Big Hit (Judge Dredd Megazine 2.24)
· Graceland (Judge Dredd Megazine 2.25)
· Monkey Beat (Judge Dredd Megazine 2.34 y 2.35)
· Kiss of Death (Judge Dredd Megazine 2.36)
· Iron Fist (Judge Dredd Megazine 2.61)
· Night before Christmas (Judge Dredd Megazine 2.62)
· The Great Arsoli (Judge Dredd Megazine 3.15)
· Bimba (Judge Dredd Megazine 3.17)
· The Ballad of Toad McFarlane (Judge Dredd Megazine 3.33) 
Juez Dredd: Mega-City Masters 01 (2012)
 
· Dredd and the Mob Blitzers (Prog. 130)
· Alone in the Crowd (Prog. 205)
· The Alien Zoo (2000AD Annual 1982)
· Block Out at the Crater Bowl (2000AD Sci-Fi  Special 1983)
· The Suspect (Prog. 342)
· The Wreckers (Progs. 374-375)
· Back on the Streets (Prog. 435)
· Beggar´s Banquet (Prog. 456)
· Riders on the Storm (Progs. 472-473)
· The Law According to Dredd (Progs. 474-475)
· The Sage (Prog. 577)
· Bat Mugger (Prog. 585)
· Joe Dredd´s Blues (2000AD Annual 1989)
· The Amazing Ant Man (Prog. 640)
· A Mega-City Primer (Judge Dredd Megazine 1.14)
· The Legend of Johnny Biker (Judge Dredd Megazine 1.19)
· Rise & Fall of Chair Man Dilbert (Progs. 1012-1013)
· Rest Stop (Prog. 1194)

Juez Dredd: Mega-City Masters (2012)
 
· Crossing Ken Dodd (Prog.1214)
· The Runner (Prog. 1240)
· The Hand of Fate (Judge Dredd Megazine 1.18)
· Dead Funny (Prog. 1320)
· Mutieblock (Progs. 1600-1603)
· Magic Bullets (Judge Dredd Megazine 280-281)
Juez Dredd vs Aliens: Incubus (2013)
· Judge Dredd vs Aliens: Incubus (2000AD Prog. 2003 y Progs. 1322-1335)
 
Por último, también hay que reseñar que ECC Ediciones ha publicado en el año 2013 dos tomos reeditando los cuatro crossovers existentes entre Batman y el Juez Dredd (el tercero, por cierto, The Ultimate Riddle, se encontraba inédito en España), recogiéndose además en el segundo tomo el crossover de 1996 entre Dredd y Lobo, reeditando de esta manera todos los crossovers existentes entre Dredd y los personajes de DC Comics.
 
Con esto, creo que más o menos ya está recogido lo que se ha publicado hasta hoy en nuestro país. Con vistas al futuro más o menos inminente, conviene apuntar que Ediciones Kraken tiene anunciado para este próximo invierno la publicación de Dark Justice, es decir, el último enfrentamiento que ha tenido lugar entre Dredd, Anderson y los Jueces Oscuros ocurrido en el año 2137, publicado a principios de este año en los Progs. 1911-1921 y que Rebellion acaba de sacar en una nueva novela gráfica recopilatoria durante este pasado mes de Julio.
 
Y eso es todo, ciudadanos. En la próxima entrada retomaremos el pulso a lo que fue la década de los ochenta para el Juez Dredd. Mientras tanto, espero que aprovechéis convenientemente vuestro tiempo de estancia fuera de los psicocubos, puesto que nunca se sabe cuánto tardaréis en volver a entrar en ellos.
 
Splundig Vur Thrigg!!